Antes de referirnos directamente a los contextos de enseñabilidad se hace necesario aclarar lo que se entiende por innovación e investigación pedagógica, pues son estas dos las características mas importantes de este proyecto.
Empezaremos diciendo que la investigación pedagógica es el proceso que tiene como objetivo nutrir y reorientar el acto pedagógico en el aula por medio de los referentes teóricos, buscando un mejoramiento en la práctica educativa y en el entendimiento que se tiene de la misma. Esto se da gracias a un acto reflexivo acerca de los comportamientos y experiencias vividas en el aula de clase, en donde se logra que el estudiante adopte una postura critica y activa en cada una de las actividades que se proponen para la construcción del conocimiento.
En general lo que se busca cuando se hace innovación e investigación educativa es teorizar la práctica, hacer de cada acto educativo una experiencia consiente, racional, prudente y oportuna involucrando la teoría con la práctica.

Al llegar a este punto podemos decir que Eureka es una propuesta investigativa que busca innovar en el campo de la educación por medio de la construcción e implementación de espacios de enseñabilidad, entendidos estos como aquellos espacios para la interacción de múltiples saberes en donde se enriquece al niño y a la niña con experiencias significativas para ellos, dotándolos así de herramientas para el empoderamiento del conocimiento, es decir buscando que el niño sea capaz de interiorizarlo y hacerlo parte de su diario vivir; con empoderamiento queremos dar a entender la capacidad del individuo de hacer suyo el conocimiento para aplicarlo eficazmente.
Todo esto se da gracias a los espacios de socialización que le permiten al semillero de investigación realizar una reflexión teórico-critica acerca de cada una de las acciones realizadas con anterioridad, permitiendo hallar una nueva propuesta para accionar en el aula, esto siempre con el fin de mejorar la calidad de los procesos educativos.
Es importante decir que en estos espacios reconocemos el contexto socio cultural de los estudiantes del colegio Monteblanco, pues somos consientes que es en esta interacción en donde los niños y niñas construyen su realidad y sus subjetividades, además tenerlo en cuenta nos permite asegurarnos que los avances a los que se llegan con cada uno de ellos les representen una herramienta para afrontar su diario vivir, consiguiendo un verdadero aprendizaje significativo (Ausbel)[1].
Del mismo modo se hace preciso plantear que estos contextos de enseñabilidad no son pensados para un área del conocimiento en particular, sino que por el contrario son trabajados de manera transversal logrando una conexión entre los saberes, lo cual nos permite trabajar desde el campo del lenguaje hasta las matemáticas en una misma sesión de trabajo.
Esto a su vez se convierte en la excusa perfecta para abordar de manera didáctica todos los campos de saber que requieren el niño y la niña para apropiarse de las herramientas cognitivas, que como ya se menciono en párrafos anteriores, le ayudaran a éste a afrontar los problemas de su cotidianidad.
El proyecto Eureka espera no solo desarrollar habilidades cognitivas, sociales y comunicativas, sino que le apunta a crear a partir de estas un espíritu investigador y un habito cognitivo para que los procesos de enseñanza no se limiten al ámbito escolar sino que trasciendan a su contexto inmediato.
Para lograr esto, se ha tenido en cuenta que los niños y niñas del colegio Monte Blanco, primer ciclo, se encuentran en un periodo cognitivo caracterizado por un pensamiento concreto, el cual se centra en explicaciones causales y animistas, es decir que en algunas ocasiones se les atribuye atributos humanos a otros elementos, ejemplo de esto es cuando los niños y niñas dicen, de día el sol se despierta y sale a trabajar; lo anterior nos ha llevado a tomar como herramienta la transposición didáctica, entendida como el proceso en el cual los conocimientos producidos por los científicos son reelaborados, cambiando su léxico especializado por uno mas cotidiano y nutrido de analogías; esta transposición de saberes nos ha permitido hacer mas asequible la información al estudiante para que él la interiorice y pueda tener un proceso de construcción de conocimiento mucho mas enriquecedor.
Esta construcción de conocimientos se da como un proceso de negociación en donde el hacer y el dialogar se constituyen como el mediador fundamental para llegar a esta meta. Además en este proceso de negociación se evidencia la horizontalidad en las relaciones adulto-niño permitiendo que el estudiante se vea como productor de conocimiento, validando así mismo su palabra, pues en ella esta inmerso un gran potencial de creación, así la palabra del niño toma poder en los espacios de dialogo que los contextos de enseñabilidad abre para ello.
[1] AUSBEL, D.P. (2002): Adquisición y retención del conocimiento. Una perspectiva cognitiva, Barcelona, Paidós.
Empezaremos diciendo que la investigación pedagógica es el proceso que tiene como objetivo nutrir y reorientar el acto pedagógico en el aula por medio de los referentes teóricos, buscando un mejoramiento en la práctica educativa y en el entendimiento que se tiene de la misma. Esto se da gracias a un acto reflexivo acerca de los comportamientos y experiencias vividas en el aula de clase, en donde se logra que el estudiante adopte una postura critica y activa en cada una de las actividades que se proponen para la construcción del conocimiento.
En general lo que se busca cuando se hace innovación e investigación educativa es teorizar la práctica, hacer de cada acto educativo una experiencia consiente, racional, prudente y oportuna involucrando la teoría con la práctica.
Al llegar a este punto podemos decir que Eureka es una propuesta investigativa que busca innovar en el campo de la educación por medio de la construcción e implementación de espacios de enseñabilidad, entendidos estos como aquellos espacios para la interacción de múltiples saberes en donde se enriquece al niño y a la niña con experiencias significativas para ellos, dotándolos así de herramientas para el empoderamiento del conocimiento, es decir buscando que el niño sea capaz de interiorizarlo y hacerlo parte de su diario vivir; con empoderamiento queremos dar a entender la capacidad del individuo de hacer suyo el conocimiento para aplicarlo eficazmente.
Todo esto se da gracias a los espacios de socialización que le permiten al semillero de investigación realizar una reflexión teórico-critica acerca de cada una de las acciones realizadas con anterioridad, permitiendo hallar una nueva propuesta para accionar en el aula, esto siempre con el fin de mejorar la calidad de los procesos educativos.
Es importante decir que en estos espacios reconocemos el contexto socio cultural de los estudiantes del colegio Monteblanco, pues somos consientes que es en esta interacción en donde los niños y niñas construyen su realidad y sus subjetividades, además tenerlo en cuenta nos permite asegurarnos que los avances a los que se llegan con cada uno de ellos les representen una herramienta para afrontar su diario vivir, consiguiendo un verdadero aprendizaje significativo (Ausbel)[1].
Del mismo modo se hace preciso plantear que estos contextos de enseñabilidad no son pensados para un área del conocimiento en particular, sino que por el contrario son trabajados de manera transversal logrando una conexión entre los saberes, lo cual nos permite trabajar desde el campo del lenguaje hasta las matemáticas en una misma sesión de trabajo.
Esto a su vez se convierte en la excusa perfecta para abordar de manera didáctica todos los campos de saber que requieren el niño y la niña para apropiarse de las herramientas cognitivas, que como ya se menciono en párrafos anteriores, le ayudaran a éste a afrontar los problemas de su cotidianidad.
El proyecto Eureka espera no solo desarrollar habilidades cognitivas, sociales y comunicativas, sino que le apunta a crear a partir de estas un espíritu investigador y un habito cognitivo para que los procesos de enseñanza no se limiten al ámbito escolar sino que trasciendan a su contexto inmediato.
Para lograr esto, se ha tenido en cuenta que los niños y niñas del colegio Monte Blanco, primer ciclo, se encuentran en un periodo cognitivo caracterizado por un pensamiento concreto, el cual se centra en explicaciones causales y animistas, es decir que en algunas ocasiones se les atribuye atributos humanos a otros elementos, ejemplo de esto es cuando los niños y niñas dicen, de día el sol se despierta y sale a trabajar; lo anterior nos ha llevado a tomar como herramienta la transposición didáctica, entendida como el proceso en el cual los conocimientos producidos por los científicos son reelaborados, cambiando su léxico especializado por uno mas cotidiano y nutrido de analogías; esta transposición de saberes nos ha permitido hacer mas asequible la información al estudiante para que él la interiorice y pueda tener un proceso de construcción de conocimiento mucho mas enriquecedor.
Esta construcción de conocimientos se da como un proceso de negociación en donde el hacer y el dialogar se constituyen como el mediador fundamental para llegar a esta meta. Además en este proceso de negociación se evidencia la horizontalidad en las relaciones adulto-niño permitiendo que el estudiante se vea como productor de conocimiento, validando así mismo su palabra, pues en ella esta inmerso un gran potencial de creación, así la palabra del niño toma poder en los espacios de dialogo que los contextos de enseñabilidad abre para ello.
[1] AUSBEL, D.P. (2002): Adquisición y retención del conocimiento. Una perspectiva cognitiva, Barcelona, Paidós.
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